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miércoles, 16 de agosto de 2017

¿Quién eres tú para decir lo que piensas, y no piensas si puedes hacer daño a quien lo dices?

A veces,  le decimos algo a una persona sin saber como va a reaccionar. Es posible que ambas personas tengan razón. La que dice la cosa, y a quien se la dice. Si yo tengo intención de decirle a una persona que  está muy gorda, y que eso no le beneficia para nada a su salud, tendré que poner sumo cuidado para no ofender, y que la otra persona reciba el mensaje de modo amistoso, no como una agresión hacia su persona. Hay que poner sumo cuidado para no dañar la sensibilidad de los humanos. Alguien escucha por primera vez que está muy gord@. No le da importancia porque la persona en cuestión conoce su cuerpo centímetro a centímetro. Sabe que está gorda. Escucha lo mismo dos veces más. A la cuarta vez, le llega tan adentro que es como si una bomba hubiera explotado en su cerebro. Su reacción es agresiva primero hacia sí misma. El volcán comienza a hervir y la lava sale sin control y rebosa. Se va a su cuarto y comienza a llorar como si miles de manos le hubieran abofeteando. Por su cabeza pasan montones de pensamientos negativos. Se duerme. Medita. A la tarde cuando se encuentra frente de la persona que se regocija en su gordura, deja muy claro que eso no es asunto suyo, y que no le importa en absoluto. No es quien para martirizar con ese tema. Tampoco para juzgar. La persona en cuestión ya había comenzado a poner solución al problema de gordura con un régimen alimenticio, y con ejercicio.
Se enzarzaron en una discusión y dejaron muy claras las cosas.
Hay que tener ética y ponerse en la piel del otro para comprender su dolor. No podemos ir por la vida como si lo supiéramos todo,  e ir soltando por nuestra boca lo que nos de la gana.  Esto se podría hacer cuando alguien fuera perfecto. Afortunadamente la perfección no existe. Cuanto menos educación tienen las personas, más van de sabelotodo, y meten la pata hasta el extremo de quedarse coja para toda la vida. No se puede estar diciendo a las personas más cercanas que son tontas, que están gordas, que lo que piensa no es lo bueno, que no valen nada, ... Dejar caer sin decirlo con palabras, que ella es la única que lo tiene todo bueno, pues seguro es la persona más imperfecta.  Habla de las desgracias de otros y siempre es ella la protagonista. Saber estar y saber hablar, no es tener el manejo del vocabulario, si no, saber que cuando dices algo, puedes ofender y por ello mejor tragarse las palabras. Creo que ellas  dos dejaron las cosas claras y que a partir de ese momento, se respetarán. Ojalá también ponga en práctica la experiencia con su marido y demás familiares. No somos quien para avasallar a los demás y que piensen que no valen nada. La palabra es un arma que puede dejar más secuelas psicológicas que el cáncer.

jueves, 10 de agosto de 2017

Hoy visité a los muertos

Hoy visité a los muertos. Ahora los muertos en el silencio de la noche vienen a visitarme.   Me cuentan sus secretos. Me tapo los oídos porque no quiero escucharlos. Tratan de convencerme, pero hago que no les escucho.  Uno intenta agarrarme del brazo, sacarme de mi casa, salir a hurtadillas para dar un paseo. Cuando me doy cuenta, hemos llegado a su tumba. La acomoda, sopla tiras de piel, echa fuera a tres gusanos. Da un manotazo a varias moscas que salen de su nariz. Me guiña un ojo, intenta meterme dentro de la tumba. Yo doy un Respingo y acto seguido me despierto. Menos mal que solo era un mal sueño.

martes, 1 de agosto de 2017

Micro cuentos

... Cansado de esperar la noche, ésta no llegaba,  se hizo tragar por una ballena.

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... abrió una sandía jugosa y roja como el color de la sangre, se acordó del parto sangriento de su vaca y aborreció la sandía.

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... dormía plácidamente, algo hacia cosquillas en su cara. Dio un manotazo, reventó a su mascota que lo lamía.

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... en la siesta, primero hacían el amor antes de dormir. Esa tarde, el amor se durmió en sus regazos y nunca más abrieron los ojos. Habían comido setas venenosas.

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... a media noche se levantó porque no podía dormir. En la cocina, las magdalenas tenían pies, iban caminando solas a la puerta de la calle.
Levantó la última magdalenas de la fila en india, se dio cuenta que iba a lomos de una gran cucaracha.

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... pensaba que se le había olvidado nadar, pero el agua fue su aliada y nado toda la tarde hasta quedar sin aliento.


lunes, 17 de julio de 2017

Golondrinas...

El viento movio
las plumas bellamente
danzaron al son. 

Ella coqueta
se limpia sus alitas
acaricia el sol.
Llenan los cielos
de alegria, juego
cada amanecer.
 
 
 
Vuelan, se acercan
pero son huidizas
hubo un día
alguien hizo daño.
 

lunes, 10 de julio de 2017

El agua y el perro

A buen seguro estaba solo en casa. Sintió la lluvia y decidió ver como era.
Le parecía algo surrealista  ver que el agua que él bebía  cada día en su plato, cayera  en forma de gotas desde el cielo. Quedó sorprendido.

Su curiosidad hizo que sacara su lengua y lamiera el agua estancada en la corredera de la venta y en la poyata. 

Le gusto y una otra vez sacaba la cabeza y ponía sus patitas en la ventana.



Por un rato fue mi diversión, ya que llovía a mares, yo estaba cagada de miedo por los truenos y relámpagos. Seguro si no le hubiera visto a él, me hubiera metido en la cama y tapada toda entera para no sentir el ruido ni ver la iluminación en forma de culebrillas en el cielo. 
Me quedé embobada viendo como  como disfrutaba con el agua.


A buen seguro sus dueños no estaban porque seguro les puso el piso empapado con las patas.

A veces, quien menos te lo esperas, te quita el miedo viendo como  él es feliz asomándose una y otra vez a la ventana para lamer y relamer una y otra vez el agua caída por la lluvia. 
Realmente me hizo pasar una tarde más cálida y ahuyentó el miedo.

lunes, 3 de julio de 2017

Micro- Cuentos

... uno, un día desapareció cansado de vivir. Creo que hizo un túnel, se metió,  esperó que la muerte lo saludara, se fue con ella. 

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... una noche caminaba cabizbajo  pensando en nada. Nada le atraía de esta vida. 
Vio un trozo de cristal en el suelo. Parecía la esquina de una estrella. Lo tomó entre sus manos, lo clavó con todas sus fuerzas en el pecho. Dio un suspiro,  se desmayó y nunca más respiró.

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...sus ojos lucían vidriosos en esas cuencas totalmente hundidas . El verdor aceituna se había ido apagando convirtiéndose  en unos ojos opacos, resecos y estriados.

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... su corazón era ciego porque no veía que ella le amaba. Sus ojos se contagiaron.

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... un día mirándose al espejo,  comprendió que su reflejo  era  igual de cobardes.

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... pensó en dormirse y no despertar más. Pero las sirenas de los coches de  la policía lo despertaron y llevaban esposado al calabozo.

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... todos los día iba con su botijo a la fuente. Llegaba a casa y bebía al guilrre. Nunca vio que montones de culebrillas caían por el pitorro del botijo. A los dos meses, en cada estornudo, salía una culebra crecidita de sus narices.

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... se confundió y en lugar de dar los buenos días,  dijo te amo. Hoy día siguen juntos y confundiéndose a cada momento.

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... dejó de mirar las  estrella porque de una de ellas se desprendió un pedazo y lo dejó tuerto.

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... una noche de luna llena, ella se desnudó, quitó su vestido de nácar y  bajo a nadar con él.

... perdió las llaves de la casa. Se las encontró un fantasma, siempre le abría a la hora de su llegada.

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... se tiró de cabeza al mar porque veía algo que lucía. Era un pez que se había  tragado el faro de Normandía.








miércoles, 28 de junio de 2017

Subida a la Cabeza del Oso en El Real de San Vicente

Fue difícil. No es imposible pero tardamos en subir y bajar cuatro horas. Comenzamos a las 6 de la mañana y volvimos sobre las 10:00 horas de la mañana. Peor es la bajada que la subida. Realmente se tarda menos pero tuvieron que hacer varias paradas por mi. Quienes me conocen ya saben que mi caja de cambio está parcheada, y yo necesito más tiempo que los demás para poder hacer caminatas. Fue muy agradable y una gran meta conseguida. Agua, hay que llevar agua y controlar bien el terreno. Ir con cuidado porque se corre el peligro de quedarse entre las zarzas. Ir con palos o bastones para poner siempre por delante antes de poner el pie. Hay agujeros en la tierra que entran más de un metro. Ir al menos 4 personas por si surgen problemas y que alguna persona pueda dar la voz de alarma en caso de 
algún accidente.

Texto de mi propiedad, pero copiado  de facebook y pegado aquí. :-)




Estas cuatro primeras fotos son de José María.
Por cierto, son preciosassssss.


Aquí emprendemos la marcha.  







Realmente es difícil pero  los amigos te lo hacen más fácil.


A ell@s no les cuesta porque están sanos como un gran puñado de garbanzos, pero una está algo enclencle y bueno. Lo más importante es poder hacerlo, y eso lo conseguimos.



Es una maravilla ver despuntar el día y verlo justo, a tus pies.




Esta marcha era algo que quisimos hacer, hace mucho tiempo, pero  por h o por b nunca hicimos.

 Lo hicimos y muy contentos de haberlo logrado. Aunque yo sí pensaba que no sería capaz de llegar a la cima.



El paisaje espectacular





























Tod@s podemos conseguir lo que nos propongamos. Unos tardaran más o menos, pero al final se consigue con ganas y con personas que  te lo vayan haciendo fácil. La vida está hecha a base de metas que nos vamos poniendo. Las más difíciles surgen solas y son las que  más cuestan y  hay que ir salvando.