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martes, 21 de febrero de 2017

Jorge Bedoya. Concierto de Las Manos el día 9 de febrero

Jorge Bedoya. Las Manos. Concierto del día 9 de febrero del 2017




Cara de luna llena

... cara de luna llena. No alumbra por las noches, pero su sonrisa ahuyenta el miedo.
Para ella la música es sosiego para el alma, a pesar de que en sus ojos nace un caudal de  agua salada.
Sencilla, de una timidez extrema. Segura y a la vez con inseguridades.
Aun guarda alma de niña a pesar de sus 56 años, en cuatro meses 57 años cumplirá.
No pensaba que viviría tantos años. Aunque en realidad aun son pocos.
Sueña despierta, pero también dormida.
Es mimosa como un bebé, y a la vez es dura como el diamante.
Pequeña de estatura, pero de corazón como el roble.
Lleva música incorporada en su corazón. Se duerme con el   do menor,
despierta con do mayor.
Se asusta cuando no oye la música, piensa que dejó de latir el musculo más potente del cuerpo.
Aparenta tranquilidad, pero es puro terremoto.
Se enfada, aunque controla los enfados.
Más bien los enfados se le pasan volando.
Esto lo ha ido corrigiendo con el tiempo.
No envidia, no odia y siempre perdona.
La vida le dió muchas bofetadas.
Ella siempre puso la cara. 
Ahora las esquiva aunque a veces le duelen. 
Se hizo un caparazón por donde no entra el dolor, o intenta que no entre.
Vive y deja vivir.
Sabe que cada persona es diferente con sus aciertos y sus desaciertos.
Cara de luna llena, sonríe  aunque a veces llore por dentro,
por las injusticias que acechan al mundo.










jueves, 16 de febrero de 2017

Amelia está de parto.

Amelia está de parto. Se la ve muy activa y a cada momento está comiendo. Vive en el campo rodeada de naturaleza. Ella es la alegría de la huerta. Hasta hace pocos días corría y brincaba. Se asomaba a los precipicios sin miedo alguno. Ahora está más sosegada. Respira con tranquilidad,  y observa todo lo que la rodea. Amelia mira al niño que vuela una cometa, al instante piensa en el porvenir de su hijo. Ella sabe que él no podrá bailar cometas. Sabe que sí se podrá encaramar a los árboles,  subirse a las piedras y hacer largas caminatas.

Amelia siente los movimientos de su tripa, sabe que el parto se acelera. Está inquieta, camina desazonada  dando vueltas. Sus quejidos son cada vez más fuertes, en todo el contorno, se aprecian los dolores del parto.
La luna  color nacarado acecha desde el cielo. Le falta un trocito para ser luna llena. Amelia la mira con lágrimas en los ojos. Le gustaría que fuera luna nueva porque así no se vería desde la tierra, y ella pasaría más desapercibida. Amelia busca un rincón, sus piernas flaquean, comienza a dar a parir. Su bebé viene de nalgas. Ella sola tendrá que apañárselas para ese alumbramiento. Amelia escucha el aullido de un lobo. Se acongoja, tirita de frío y  tiene miedo. Busca un rincón oscuro. Su bolsa se rompe. Hace esfuerzos. Asoman dos patitas blancas y delgadas. Sigue haciendo esfuerzos. Comienza a salir el cuerpo. Por fin la cabecita del cabrito está fuera. Lo lame. Le da besos y muchas caricias. Se acerca para que mame. Al día siguiente, el niño que bailaba la cometa lo ve,  grita de alegría, sale corriendo para entrar en el corral donde están las cabras y ovejas.  Acaricia al cabrito recién nacido y ya sabe que será su juguete mientras va creciendo.

viernes, 10 de febrero de 2017

Anoche estuvimos en un concierto de Jorge Bedoya

Me encantó. Escuchar y sentir la música en directo.




Anoche recibí un gran chute de energía positiva. 
Fue penetrando poco a poco por mis venas hasta que la sangre, como en un caudaloso río, lo llevó hasta mi corazón donde despertaron, o se activaron montones de sensaciones, montones de partículas de sentimientos, y emociones. No se puede explicar lo que la música puede causar en el momento que la persona y el sonido se agarran de las manos y lo  viven.

Es al primer concierto de música de piano que hemos asistido. Pero seguro no va a ser el último.

Gracias Diana por comentarme de este pianista y acompañarnos para verlo y escucharlo.





miércoles, 8 de febrero de 2017

Preámbulo de carnavales 2017

Día de la tortilla pero como hacía mucho frío, agua y viento cada cual lo celebró en su casa.
El Ayuntamiento invitó a café y rosquillas. Esto fue el sábado. Pasé mucha envidia por las rosquillas :-)














Preámbulo a los carnavales























Creo que sobran las palabras porque las fotos lo dicen todo.


lunes, 6 de febrero de 2017

¿Si gustan? te invito a comer chocolate con churros de harina de garbanzos





Termino de comerme algunos churritos con medio vaso  chocolate.
No, no estoy de antojo porque ya no tengo edad para ello. Dios me libre.
Los churros están hechos con harina de garbanzos.
He hecho esta prueba de porras. Me gusta más el churrito fino pero jugoso.
Las porras son demasiado gordas y la verdad, más vasta. 
Cosita pequeña pero jugosa.

Me he dado un gustazo a mí misma.
Qué ganas tenía de hacerme churros.

Ohhhhhhhhhhhhh, esto es alimento de ángeles :-)
Me he quedado bien satisfecha.
Nooooooooo, no me he comido todos los churros. He dejado para mi compi y para desayunar mañana los dos.

Algo tan sencillo y que delicia. Como no puedo comer churros ni chocolate por ninguna cafetería, pues por unos momentos transformo mi casa en una gran cafetería elegante.
Son sencillisimos de hacer. Los he hecho a ojo de buen cubero. Llevan harina de garbanzos, agua y una pizca de sal.
El agua hirviendo, pizca de sal, y ir añadiendo la harina de garbanzos sin dejar de dar vueltas con una cuchara de madera. Cuando esté la masa como para hacer pan, sí, una masa de pan algo más ligera, se mete en la churrera. El aceite bien calentito y luego bajamos a al numero 7. Todo un placer y un gran orgamos estomacal. Ahora me voy a caminar para bajar estas calorías.