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jueves, 26 de julio de 2012

Tormenta de verano

... Se levantó un viento calentorro que entiviaba bajo las faldas. La tierra cegaba los ojos. Las hojas de los árboles volaban y se estampaban contra el pavimento. Ni una sola queja de dolor, ni una mala palabra de malción. Los  pliegues corporales de los hombres y mujeres sudaban . No así los pechos jovenes que  aun bien firmes y de pezones como guindas dulces, mantenían su frescura. Los pechos de las cuarentonas en adelante formaban un pequeño arroyuelo entre sus  pechos descolgados y la piel en donde descansaban.Al bamboleo por la prisa chapoteaban haciendo un sonido ahogado. Se avecinaba una gran tormenta. Con las cuatro primeras gotas la tierra dolorida aullaba de placer. Del pavimento salía un calor insoportable que hizo humedecer las alas de  los pájaros, los árboles y farolas que en la calle resignadas a las elevadas temperaturas quietas y mudas, soportaban los más de 38º de temperatura.

La  primera culebrilla cruzo el  firmamento seguido de un estruendo ensordecedor,   con ello nos presentó a la tormenta.  La señora tormenta es como una nube enorme gorda. Su gordura es porque con el vapor que sale de los ríos y mares, ella va bebiendo y llenando su enorme panza para después vomitarlo de un golpe. Así varias nubes que en varios meses fueron engordando y guardando en sus enormes toneles el agua que  absorvieron de   la tierra. Pero que como no pueden digerirlo al final lo vomitan, cumpliendo el ciclo,  empapando de nuevo  la tierra.

Lo peor de las tormentas son los truenos y los relámpagos. Lo que más me agrada es el olor a tierra mojada. Huele también a paja mojada. Es un olor fresco a naturaleza. Este olor me trae gratos recuerdos de cuando de chica mis abuelos hacían era, y nos pasábamos los meses de verano en  el campo. Creo que ahí es donde cogí pánico a las tormenta.
No puedo poner ninguna foto de los truenos y rayos que hay hoy porque no soy capaz de hacer la foto. Entre otras cosas me da miedo salir a la terraza. Y porque estoy acompañada, si no, seguro hoy dormía bajo la cama :-)

Esta foto la tomé el sábado por la tarde.
No tiene nada que ver con la tormenta de ahora, pero como me gusta la paja mojada, pongo este camión llenos de alpacas de  paja



12 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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    1. Hola Carlos, perdona porque sin darme cuenta puse tu comentario con tu correo. Lo he quitado para que no tomen tu correo si tu no lo deseas.
      Saludos y un abrazo desde la Sierra de San Vicente

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  2. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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  3. Era invierno en el Castillo de Bayuela, anocheció pronto y tuvimos que esperar hasta el día siguiente para subir al Real de San Vicente. Salimos por aquel caserío buscando caza y compramos un conejo del que daríamos cuenta al día siguiente. Llovía intensamente y nos dispusimos alrededor de la lumbre echando chorizos a las ascuas y otras lindezas del cerdo. Hay estampas que no las desdibuja el tiempo.
    Besos

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    1. Hola Paco, eyyyyyyyyyyyy. ¿Has estado en Castillo de Bayuela y en mi pueblo?
      Vaya qué pena no haber coincidido.
      Bueno otra vez será.
      Muy bonito lo que escribes.
      Saludos y un abrazo enormeeeeeeee

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    2. Hola Paco, eyyyyyyyyyyyy. ¿Has estado en Castillo de Bayuela y en mi pueblo?
      Vaya qué pena no haber coincidido.
      Bueno otra vez será.
      Muy bonito lo que escribes.
      Saludos y un abrazo enormeeeeeeee

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  4. Qué bello todo lo que haz escrito. Lo he imaginado al detalle. A mí me encanta la lluvia y aquí en la selva es normal que llueva siempre... a veces los truenos y los relámpagos estremecen el cielo... y me da un pokito de miedito... pero concluyo diciéndome... LA NATURALEZA ES GENIAL!
    Cariños... linda foto!

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    1. Hola Nuría, graciassssssssss.
      La verdad es que es bonito ver la lluvia, pero los truenos y relampagos dan miedo. La naturaleza a veces es algo cruel, pero bueno, es asi, no se le puede controlar sus impulsos.
      Saludos y un abrazo grandeeee

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    2. Hola Nuría, graciassssssssss.
      La verdad es que es bonito ver la lluvia, pero los truenos y relampagos dan miedo. La naturaleza a veces es algo cruel, pero bueno, es asi, no se le puede controlar sus impulsos.
      Saludos y un abrazo grandeeee

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  5. Hay zonas en que las tormentas son asiduas visitantes...de todas maneras a la naturaleza hay que tenerle respeto, su furia puede hacer mucho daño.
    Un beso Isa, que estés bien.

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    1. Hola Osvaldo, graciasssssssssssss.
      Sí, así es, yo tengo entendido que aquí en mi pueblo los rayos han quemado a alguna oveja que otra.
      Y algún pastor también.
      Saludos y un abrazoooooo enormeeeeeeeee

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  6. Hola Disancor, perdoname. Sin darme cuenta he eliminado tu comentario, lo siento.
    GRaciassssssssssssssssss por escribirme.
    Saludos y un fuerte abrazo desde mi pueblo

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Gracias por dedicarme un pedacito de tu tiempo.