Visitantes del Mundo...


contador visitas gratis

martes, 8 de mayo de 2012

La Locura de Estar Cuerdo






La locura de  estar cuerdo.
... Cada día toma el autobús para ir a su trabajo.
Al hablar, de su boca sale un chorro de aire contaminado por el alcohol.
Cada día me tomo dos cubatas después de comer, "un días me lo contaba"
"Necesito tomar alcohol antes de ir al trabajo" Es insoportable acudir y estar con los locos"
"Los compañeros son de lo peor, y estoy cansada de trabajar y de que me gasten bromas.
Esperanza, nombre ficticio, es una mujer delgada, hay día que se va sin comer, en su estomago navega el alcohol y la única náufraga es ella. Viste moderna. Minifaldas y escotes que dejan al descubierto parte de sus menudos pechos. Los hombres la miran enbobados, y las mujeres con desprecio. Luce un bolso de marca y piel que en su tiempo la costó seiscientas mil pesetas. Trabajaba de mujer de la calle. La edad hizo que se retirara. Hoy trabaja de limpiadora en un centro para locos, así dice ella.


La cobra
Hoy la vi, enorme, larga y gorda, tal vez es como una cobra. No creo que pique y mortifique. Tal vez sea escurridiza. Cuando abre sus fauces deja escapar una especie de babas blanquecinas. Es desdentada, su boca es blanda.
Hay a quien seguro gustará. Otras saldrán corriendo de su enormidad. Seguro entra dentro del agujero y se queda ahí agazapada, sin moverse, a menos de que encuentre el alimento que necesita para poder seguir sobre viviendo.

Suerte, desgracia,... el destino.
Caminaba con la frente hundida en su pecho. Los coches la esquivaban. No respetaba semáforos.
Al mirar al suelo encontró un fajo de billetes. Se agachó a cogerlos. Era la primera vez que se sentia feliz. Siempre fue la comidilla del barrio. Los ladrones en su huida en el robo de un banco, fueron sembrando la calle de billetes. Cogió seis fardos. El séptimo no pudo, un camión paso por encima de ella.
Ese mañana  fue violada. Ahora la vida la sonreía, encontró varios montones de billetes de 500 Euros. No pudo disfrutarlos, fue  atropellada.  Uno de sus violadores  conducía  ebrio un camión.
A veces la suerte y la desgracias van de la mano.


2 comentarios:

  1. Isa,los tres relatos son muy buenos...Los tres tienen visos de realidad,quizá el que más me ha impactado es el último,por aquello de que la suerte y la desgracia van juntos...
    Tienes una gran inspiración,quizá también podrías hacer poesía,seguro que si...
    Te dejo mi felicitación por tu versatilidad y tu buen hacer,amiga.
    Bueno,las manos de mi poema no son las mías,es una imagen de internet...Mis manos son muy pequeñas.Sí te diré, que mi padre ha sido labrador y he realizado trabajos en el campo,como la vendimia.Amo la tierra y me gusta la gente,que la trabaja.
    Mi abrazo inmenso y gracias por tu cercanía,Isa.
    M.Jesús

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias a ti María Jesús. Sí, si tengo por ahí en alguna pagina poemas. Y seguro que volveré a escribirlos. Pero esto va por rachas. Gracias por visitarme y dejar constacia de ello.
      Saludos y un abrazo

      Eliminar

Gracias por dedicarme un pedacito de tu tiempo.