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lunes, 11 de julio de 2016

Quise hacer fotos a libélulas, pero no se acercó ninguna :-)

El sábado por la tarde, con un sol de justicia, nos fuimos al campo donde hay un arroyo para ver si había libélulas. Creo que las libélulas estaban echadas la siesta reposando la comida. No se acercó ninguna. Nos dijeron de este sitio donde había muchas, pero ni una asomo por el lugar. El sol derretía nuestros sesos y comenzaba a caernos un sudor caliente como si hubiera estado cociendo dentro de nuestro cuerpo. Salimos al campo a las 16:00 horas. Para habernos dado una insolación. A partir de ya cuando vayamos buscando animalitos para fotografiarlos, saldremos a las 20:00 horas que el sol ya está apunto de comenzar el ocaso y calienta menos. Todo mi cuerpo sudaba, hasta las pestañas sudaban gotas saladas. Perdí mucho líquido. Nos fuimos del lugar y nos dirigimos a un arroyuelo que está muy escondido. Me hubiera quitado toda la ropa para refrescarme pero no me sentía  a gusto en el lugar. Tenía la sensación que varios ojos me miraban. Me metí en el agua vestida y con las botas de goma para refrescarme. Eso sí, el oído atento por si sentía arrastrase alguna culebra poder salir corriendo.
Sólo pude hacer foto a esta mariposa que andaba a mi alrededor. Iba y venía, como si supiera que tenía miedo. Me quedé en el arroyo como tres cuartos de hora sola. Le dije Antonio que él subiera a las colmenas que yo tenía mucho calor y lo esperaba en el arroyoluelo. Allí estuve todo el tiempo de pie metida en el agua. Bueno, el agua me llegaba por los tobillos pero estaba fresquita. Además  en el ambiente  había una brisa suave y fresca. Las mariposas danzaban por encima de mi cabeza igualmente nerviosas como yo. Varias veces hice intento de sentarme en la  hierba pero el miedo me impidió hacerlo. 
Yo soy miedosa pero cuando estoy en la naturaleza no me  da miedo. Ahí intuía algo extraño.  No me sentía a gusto metida dentro del arroyo. Pero no quise salirme porque fuera hacía mucho calor, un calor de justicia que pareciera que yo había cometido muchos delitos e intentaba secarme los sesos y toda yo.
La mariposa no se atrevió a posarse en la piedra. creo que al igual que yo andaba algo huidiza. 

Vi unas mariposa negras, tan  negras como la noche, no fui capaz de hacer fotos. Creo que me dieron más intranquilidad. No sé porqué pero al verlas,  es como si la maldad anduviera merodeando cerca. Nunca había visto esas mariposas de color como la noche cerrada.
No sé si podreis apreciar qeu hay una mariposa camuflada en  la corteza del árbol. Pasa inadvertida para otros animales. Si alguien es capaz de verla. es porque tiene mucha sensibilidad.

Hasta el  árbol estaba un tanto raro. Tal vez el único problema era el calor axfisiante. Ese sol de justicia que no tenía clemencia ninguna.




Cuando ya nos íbamos se   posó en el brazo de Antonio. Estuvo un rato mirándome como le hacía la foto. Sus alas por dentro eran negras, así en esa posición no da miedo, Se la ve relajada y mansita.Tuvimos que sacarla porque no se iba y ya puso Antonio en marcha   el coche.
El día 9 de julio,   fue en su tiempo un mal día. El sábado, hizo cincuenta y dos años de la muerte de mi madre. De ahí la intranquilidad que yo sentía. 

8 comentarios:

  1. Quizá fue tu subconsciente por lo del aniversario de la muerte de tu madre.
    La mía murió a finales de julio... sí, mal mes este.

    Y ese calor!!!
    Os podría haber dado un golpe de calor y quedaros bien jodidos eh...

    Ay esa cabecita...

    Las mariposas negras tampoco me gustan.
    Mira que si son ministros muertos...

    :P

    Besos.

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  2. A mi me encantan las mariposas, que bueno puedas disfrutar del campo y un placer compartas tus momentos al aire libre

    Un besazo.

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  3. Me gustan las libélulas y mas las mariposas, tengo en casa unas cuantas de decoración, en casi cada habitación hay un grupito y tengo una foto guardada que no la hice yo, me la hicieron a mi se me poso una mariposa grande de color azul el mismo de mi chal. Ya te he soltado el rollo. Abrazos

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  4. Has logrado lindas fotografías, a pesar de que los ánimos no hayan sido los mejores. Hermosa la mariposa posada en el brazo. Un beso enorme.

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  5. Ahora entiendo tu tristeza, eso se queda dentro siempre.
    Las mariposas negras no las he visto nunca pero me da mal rollo solo pensarlo. Culebras?? Me muero de miedo, no soporto las serpientes.
    Para haberos dado una insolación. La próxima vez salid al atardecer, como dices.
    Besos, Isa.

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  6. oye nena, por mas que he mirado no he conseguido ver la mariposa camuflada en el tronco del árbol... cachis, que poca sensibilidad debo tener :-)

    Con tanto calor, no se como te quedan ganas de salir para hacer fotos. Se ve que te encanta hacerlas.

    Siempre me han dado envidia los católicos por su creencia en la otra vida. Sería precioso que fuese verdad, una maravilla. Poder volver a ver a nuestros seres queridos.

    Isa, por que eres muy vergonzosa, pero ahora lo que toca, es hacer fotos tranquilamente sentada en la sombra de una terraza, tomando un refresco, a los animales racionales que anden por allí a mano. :-)

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  7. Es que habías elegido un modelo muy inquieto y especial para hacer fotos,.
    Feliz fin de semana.
    Un abrazo.

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  8. A cambio de libélulas, te llegaron mariposas, Isa. UN abrazo. Carlos

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Gracias por dedicarme un pedacito de tu tiempo.