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jueves, 17 de octubre de 2013

Agua...

¡Agua, cuéntame al oído tu sentir!
Cantamé su nombre, más,quién te filtró
Dime  qué montaña, qué valle te amó
¡Quién  te acunó hasta llegar a mi latir!



El otro día vi cuatro pececillos navegando en estas aguas.
Juguetearon con mis manos, mis dedos los perseguían.
Ellos muy cucos, entre el musgo y las babas se escondían.
El más grande se pasó a la otra pileta pensando que ahí yo no lo tocaría, pero como era algo inusual ver en estas aguas pececitos  navegar, estuve un buen rato jugando con ellos a las escondidas, Eso sí, sin alterarlos mucho. Los cogí en mi mano, floja, dentro del mismo agua. Su piel es escurridiza, y tiene unas espinar  en el lomo que pinchan. Me despedí de ellos hasta el sábado, espero que sigan ahí y que nadie los haya hecho daño.
No se crean que es un cuento, que es realidad




11 comentarios:

  1. Qué bonito sería que hubiera peces en las fuentes y que estuvieran para ser admirados y respetados. Me has sorprendido con las fotos nuevamente...Peces en los pilones de Los...

    Un abrazo,

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    1. Hola David, gracias.
      Si vienes este fin de semana al Real, nos acercamos a verlos a ver si hay suerte y aun siguen ahí.
      Saludos y abrazos para tu familia y para ti

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  2. Hermosas palabras. La verdad que la fuente y sus caños echando agua es pura poesía.
    Feliz fin de aemana.
    Un abrazo.

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    1. Hola Disancor, graciassssssssss
      Y el agua cae con melodía. Es precioso sentarse al lado y sentir sus notas al chocar con le otro agua estancada de las pilas.
      Saludos y un abrazo grande

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  3. ¿Son tuyos esos versos iniciales? Es una entrada entrañable y preciosa, Isa, tierna como toda tú.
    Un beso

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    1. Hola Francisco, gracias.
      Sí, los versos iniciales son míos, al igual que los otros, los hice ayer.
      Saludos y besos

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  4. Agua y poesía. Las fotos de esas piletas adosadas a la pared con llaves públicas, me hacen acordar de Barichara, en mi niñez. A estas piletas íbamos a traer agua, cuando el acueducto cerraba sus llaves. Un abrazo. Carlos

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    1. Hola Carlos, pues me alegro que estas piletas te hayan llevado a tu niñez que a buen seguro fue una niñez muy felid.
      Graciasssssssssss
      Saludos y un abrazo

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  5. Isa, tu encuentro con esos pececillos es un entrañable poema,amiga...
    Eres una niña grande, que sabes tenernos atentos y admirados.
    Mi felicitación por tus fotos y tus letras, que son preciosas.
    Mi abrazo inmenso y mi cariño.
    M.Jesús

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  6. Ajeno a la poesía del texto, que sin lugar a dudas la tiene, te diré que por las fotografías me parece que son percas sol, Lepomis gibossus, alguien, supongo que algún acuariófilo desesperado no tuvo mejor sitio para deshacerse de ellas. Se la considera una especie invasora. Como ves la poesía no puede por menos, reñir con la realidad. Un saludo Pedro.

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  7. Hola Pedro, gracias por tu paso por aquí.
    Una pena que estos peces estuvieran aquí y ahora no estén, aunque claro mejor es un hábitat así no peligra su vida,
    Saludos y saludos :-)

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